Intento Intelectualoide

Frikez híbrida, desdeñada y otras cosas estúpidas (Pequeño espacio reservado para toda clase de engendros paranoides e intelectualoides que generen mis chilangas neuronas, con suerte se hallará algo coherente, no lo garantizo).

20070102

No sé escribir

No puedo, ni quiero, por eso es intelectualoide mi blog, no hago chistes ni malabares, ni dibujitos graciosos, no escribo sonetos profundos porque si no son muy buenos, entonces son mediocres y la mediocridad de mi blog tiene su propia dignidad.

Tan es así que me confundo y nunca sé que escribir, si escribo de mi vida, puede caer por ahí algún ente non grato que me reconozca en chinga, tampoco escribo chistes porque esos solo los puedo contar así en vivo y en directo y solo me sé quejar por escrito, eso sí y como pocos saben.

Este blog ya no es un intento, es un insulto honroso, un escupitajo dedicado con pasión a todos los que creen que el fenómeno blog es lo in, lo nice. Porque ahora lo geek es lo nice. Chingao.

Odio que me pase eso, que lo que me gusta se ponga de moda, tengo unos pantalones a los que les escribí tres canciones de Pink Floyd y vivo con el temor de que se pongan de moda, como cuando ví a un par de fresas comentando sobre Joy Division-New Order weeeeee, es que es lo in weeee. Aquel día sufrí.

Entonces no sé, releyendo me doy cuenta de que los fresas son la causa de todos mis males, pues mis constantes ataques de sinusitis indeseada e involuntaria, pues es matapasiones, me provoca pronunciar mis ideas como uno de ellos. Y luego fueron mis Converse, detesto ver a los fresas usando Converse, porque quiere decir que los Converse están caros y terminaré comprando Vans de lona porque no me alcanza ni el dinero ni las ganas para unos Nike (que ya estuvieron de moda)

El sexo también está de moda, pero no tan fresa, santa suerte, tengo mucho que agradecerle a los santos varones que escribieron cierto librote de fábulas, pues en él indican que coger es pecado y es malo, pero lo malo es in weeee y yo solo les perdono a las fresas su magra sesera en momentos de urgencia, desesperación, mucho alcohol y ánimos voyeuristas.

Coger es pecado, coger es pecado, coger es pecado... Chingá, creer que coger es pecado es hacernos hijos del pecado y eso mancha la purísima imagen de nuestras mamacitas, tan santas, pero no como la virgencita y solo un día al año cuando se reúne toda la familia a darle más trabajo del que quisiera, porque ese, ese, es su mero día. Cuando veo una casa llena hasta la madre con el estéreo a todo volumen berreando cumbias y salsas, con hombres de mediana edad chingándose una guama al son de chistes colorados, escuincles castrantes y no tan inocentes echando una cascarita, adolescentes molestos repasando lo último de Carlos Cuahutémoc Sánchez para hacer su tarea y alguna abuela corriendo entre uno y otro con platos de unicel llenos de alguna plasta roja en cada mano me imagino una escena estilo nuevo cine mexicano de cuando algún macho machote con panza chelera demuestra su hombría rematando cinturonazos sobre el culo ya rojo de alguna mujer rolliza y sollozante, entonces suspiro y me alegra saber que aquellas son las familias normales mexicanas, funcionales en apariencia, porque la mía es anormal y desunida, completamente disfuncional, tomando en cuenta el estándar social, pues mi papá no se chinga unas guamas con los cuates al son de chistes colorados, mis hermanos son demasiado fresas para echar una cascarita y yo nunca tuve que hacer tarea de Carlos Cuahutémoc Sánchez... Entonces, la típica familia mexicana me viene a la mente y supongo que por la nuestra la sangre extranjera aún corre latente.

Esos tipos que se chingan unas guamas en la banqueta después los veo en las cantinas (nomás de reojo, pues yo nunca entro) sollozando recordando a su mamita (quién sí cogía) recién difunta que tan buena y linda era y ellos que tan amables y agradecidos que se portaron con ella. La idiosincracia, machismo y socialité nopal en su esplendor.

Caray, tan de película suena esto, un día saldré a mi calle con una cámara en la mano o meteré una en la casa del vecino de la esquina, pues es ranchero y muy machote con panza chelera, quizá me lleve un Ariel por retratar la cruda crudeza (Televisa dixit, creo) de la situación actual de la mujer mexicana, que tan de moda está, pues es lo in discutir temas de índole social como las muertas de Juárez, aunque no nos sepamos ni el nombre de una sola ni que les haya pasado a las pobrecitas, tan tiesas ahora.

Pobres fresas, pinches.

2 Declaraciones Indecorosas:

At 9/1/07 7:32 p. m., Blogger tu.politóloga.favorita berreó...

hola!
saludos

 
At 10/1/07 6:21 p. m., Blogger Juana Gallo berreó...

Bueno, pues para no saber escribir lo haces bastante bien...
Felicidades

 

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